¿Product Owner vs Product Manager? el eterno dilema

Scrum entró en escena justo antes de que el Manifiesto Ágil fuera escrito en 2001. Introdujo el concepto de un Propietario de Producto o Product Owner.

En aquella definición se trataba de una persona que era un apoderado para el cliente y le decía a los desarrolladores los requisitos de lo que se necesitaba construir.

Al principio, cuando muchos de los creadores de estos procesos trabajaban como consultores en las empresas se decía que el Product Owner era el cliente o una persona interna en el negocio que se sentaba con el equipo y le daba prioridad a la pila de trabajo.

De hecho, según la definiciones de Scrum Alliance establecen que ,”El rol del Propietario de Productos es típicamente desempeñado por el cliente, o el representante del cliente, tal como un gerente de producto”.

Cuando se examina el papel del propietario de producto en la mayoría de la literatura de Scrum, sus tres responsabilidades principales incluyen las siguientes:

  1. Definir el backlog del producto y crear historias de usuario para los equipos de desarrollo.
  2. Refinar y priorizar las historias en el backlog.
  3. Aceptar las historias de usuario completas para asegurarse de que el trabajo cumple con los criterios.

Mientras que los contenidos de formación cambian entre los instructores y las organizaciones, estas son las cosas en las que se enfocan principalmente los cursos para certificar a los Product Owners.

Si bien Scrum tiene mucha información sobre los procesos y rituales de qué hacer como propietario de producto, deja muchas preguntas que son importantes para crear productos exitosos.  ¿Cómo sabemos que estamos construyendo lo correcto? 

El rol del Product Owner al detalle

La labor del Product Manager

Aquí es donde entra en juego la gestión de productos. A un buen Gerente de Producto o Product Manager se le enseña cómo priorizar el trabajo en función de objetivos claros orientados a resultados, cómo descubrir y validar el valor real del cliente y del negocio, y qué procesos son necesarios para reducir la incertidumbre de que el producto tendrá éxito en el mercado.

Sin estos antecedentes en la gestión de productos, alguien puede efectivamente ejecutar el rol de Product Owner, pero nunca podrá tener éxito en asegurarse de que están construyendo lo correcto.

Si en algún momento nos damos cuenta de que Scrum no encaja en la en la organización el rol de Gerente de Producto seguirá existiendo.

La gestión de productos y Scrum funcionan bien juntos, pero la gestión de productos no depende de Scrum. Puede y debe existir con cualquier marco o proceso.

Como Jefe de Producto, los roles y responsabilidades varían según el contexto y la etapa del producto.

Sin un equipo Scrum o con un equipo más pequeño, se podría estar haciendo más trabajo de estrategia y validación con descubrimiento de problemas para un producto que todavía no ha sido definido.

Al trabajar con equipos bajo un marco de trabajo como Scrum, se podría estar más enfocado en la ejecución de soluciones.

Como jefe de producto, se podría estar liderando la estrategia para una parte mayor producto y entrenando los equipos para que descubran y ejecuten.

El marco de trabajo de SAFe enseña esto de manera diferente. En SAFe, los product managers son los jefes de los product owners y son responsables de las interacciones externas y el trabajo.

product manager safe

Hablan con los clientes, definen los requisitos y el alcance de los productos que se van a construir, y lo comunican a los product owners. Los propietarios de producto son personal interno y definen los componentes del producto y trabajan con los desarrolladores para construirlo.

La parte más difícil de construir cualquier producto es definir su propósito, es decir, realmente contar la historia de quién debe usar el producto y por qué.

Los mejores jefes de producto son los defensores de sus usuarios y representan a los usuarios en casi todas las conversaciones cuando toman decisiones sobre el producto.

Hacer esto requiere un profundo entendimiento de sus usuarios objetivo, cuáles son sus retos y problemas, y cómo su producto debe entregar el valor y la delicia que están buscando.

Conclusión

La gran verdad es que ningún producto nunca será el adecuado para todos; es un proceso continuo de desarrollo continuo e iteración para hacerlo mejor. Los mejores jefes de producto son los que simplemente se arremangan y ayudan a su equipo en este viaje.